Notó mucho dolor en el foro.
Este fin de semana tambien ha sido duro.
Un fin de semana más, una decepción más.
Otra vez en la cara.
Ha dolido el empate contra el Celta.
Su resultado y su forma de tener lugar.
Han dolido los resultados del fin de semana.
Por oportunos y por malgastarlos.
Ha dolido el Madrid-Barcelona
Las camisetas del Barcelona, los aplausos al Barcelona, la ilusión con el Barcelona.
El dolor es un sentimiento.
Puede ser compartido, pero no deja de ser algo muy intimo.
El dolor es un sufrimiento, una impotencia, un querer y no poder.
El dolor de la/por la/ Real es continuo, realista, surrealista, depresivo.
Es tambien un dolor marmotero por repetitivo, por haberlo ya vivido antes, por ser como una pesadilla.
Y da miedo. Mucho miedo. Parece que el dolor quiere convertirse en una seña de identidad del club. Parece que quiere quedarse, que quiere un dorsal.
Pero…
La vida no deja de ser una sucesión de dolores.
Es natural.
Te duele porque estas vivo.
Pero…
Hay que evitar que el dolor nos haga perder la cabeza. La de cada uno.
Hay que vivir con ese dolor.
Hay que dominarlo y controlarlo.
Para que cuando pase te queden fuerzas para celebrarlo, para vivirlo.
Creo que encontrar desahogo en cargar con los sentimientos y las emociones contra otros aficionados en Anoeta es potenciar el dolor.
Creo que quedarte con que haya gente con la camiseta del Barcelona es querer sufrir.
Una cosa es que hayan cosas que no gusten, que entristezcan y otra que estas mismas cosas actuen de motor.
El sabado el equipo de la Real torturó a sus aficionados y el Madrid-Barcelona nos recordó amargamente quien es nuestro club ahora mismo.
Aupa esa Real !!!