Al otro lado de la A-8 (28-11-08)

aficion

AFICION TXURI URDIN

Que bonita es la amistad cuando puedes aprovecharte de ella y asistir a Anoeta como espectador por la mui. De ella me aproveche la temporada ya pasada para asistir a un par de encuentros del club txuriurdin entre ellos el ultimo de liga. De esta ultima cita guardo recuerdos y reflexiones que aprovecho en este articulo para destapar.

Generalmente cuando se trata de nuestro equipo no solemos ser muy objetivos aunque lo intentemos y creamos que lo conseguimos, digo esto por que en mi condición de zurigorri las reflexiones que me hice desde aquel día las considero objetivas y creedme que meditadas a conciencia.

Vaya por delante que siempre he catalogado a la afición realista de afición fría e inestable y todo esto claro esta con el matiz evidente de la estructura de su estadio y las tan comentadas pistas de atletismo que tanto daño creo que han hecho a la parroquia blanquiazul.

Dicho esto creo haber reflexionado lo suficiente para darme cuenta que quizás hay otra palabra que define claramente el sentir de esta afición de un tiempo a esta parte. Resignación.

En ningún momento del partido y ni tan siquiera de los prolegómenos del mismo noté que en este estadio esa tarde se viviría un partido quizás trascendental para el devenir futuro del club. Las posibilidades eran ciertamente menores por no tener una dependencia propia pero no obstante existían. Y aunque la esperanza se atisbaba en los seguidores txuriurdines la resignación era evidente. Dentro del campo la situación no cambio y casi me recordaba a esos partidos intrascendentes que presencias un domingo cualquiera con un sol de justicia a las cinco de la tarde. Solo una escuálida parte de la afición realista me despertó del letargo, una pequeña porción de hinchada llamada popularmente radical pero sin duda animosa. Las noticias que iban aconteciendo en otros campos en los que la real estaba interesada no eran halagüeñas y lo que sucedía en terreno propio no era digno de un equipo que se jugaba tanto. Termina el partido y me preparo para lo que en ese momento consideraba que iba a ser una de las mayores broncas vividas por mi persona en un campo de fútbol. Atónito asisto a la indiferencia general y a la resignación mas escalofriante que mis carnes han soportado. No eran caras de pena: caras frustradas, caras tristes eran caras que reflejaban la resignación de saber que quizás era el final esperado desde hacia mucho tiempo.

Tiempo que la afición donostiarra aprovecho para dar el do de pecho por y para su equipo. Tiempos de largos viajes acompañando al equipo con las maletas cargadas de ilusión. Tiempo de tragar orgullo de equipo grande y deambular por una división no acorde a la grandeza de este club. Tiempo que sirvió para mi sorpresa para llenar Anoeta cuando la situación no era ni mucho menos propicia. Espacio de tiempo que llevo a pasar a estos aficionados de la mas desbordante ilusión a la mas pobre de las resignaciones. Tiempo sobre todo para apartar cualquier mazazo extradeportivo y concentrar sus fuerzas en aupar a unos jugadores que finalmente no estuvieron a la altura de su afición.

Ha comenzado un nuevo ejercicio y las ilusiones están renovadas pero sigo percibiendo ese tufillo de resignación entre otras cosas por que el juego del equipo y la mala suerte en forma de lesiones de jugadores importantes no invita precisamente al optimismo. Me encantaría que ese halo de resignación desapareciese de los rostros de una afición que me ha demostrado que quizás en algunos de mis pensamientos hacia ellos estaba equivocado. Sobre todo por que tras todo este tiempo que he compartido con vosotros a muchos os he aprendido a apreciar y en general todos os merecéis estar donde tanto ansiáis. Y lo merecéis por que nuevamente permanecéis imperturbables a la situación critica en lo económico e institucional para apoyar a un equipo que en mi humilde opinión vuelve a estar por debajo de su afición. imperturbables si pero no ajenos a lo que ocurre alrededor del club.
Desde el otro lado de la autopista os deseo lo mejor para esta temporada que ya transcurre y que esa resignación de paso a una alegría desbordante.

Agradeciendo a muchos de los que me conocéis por enseñarme que no sois la mejor afición del mundo por que es obvio que para mi la mejor es la mía, pero si una afición luchadora y comprometida con el equipo de sus amores.

Ahora bien permitidme una pequeña licencia y aconsejaros que os dejéis llevar por la pasión que sentís hacia el club txuriurdin, quisiera ver en Anoeta la misma pasión que percibo por ejemplo en la mítica Bandera de la concha de traineras, esa pasión que sirva para que no vuelva a dudar que el fútbol es el deporte rey en Guipuzcoa.

Recalcar que estas reflexiones están hechas en base a mis sensaciones personales que bien pudieran no ser compartidas por muchos. Pero si hechas con respeto y desde el privilegio que me da el hecho de poder escribir en esta sección.

Finalmente termino con una frase que oí no hace mucho y que refleja fielmente lo que me gusta sentir en relación al fútbol. En particular al futbol vasco.

Juntos somos muchos, unidos muchos más.

by TUCAN

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