¿Porqué le cuesta tanto remontar un resultado adverso a la Real Sociedad?

¿Cuántos partidos de la temporada pasada fue capaz de remontar la Real Sociedad?. Y no hablo de ir por detrás y acabar empatando, si no de ganar al final. ¿No le ha pasado lo mismo en las tres derrotas que lleva?. Aunque en el Reyno de Navarra se pusieron por delante, luego no pudieron remontar ni el 2-1 y menos aún el 3-1. ¿Porqué le cuesta tanto remontar a la Real Sociedad?. Alguno dirá: ¡eso le pasa a todos los equipos!. No es cierto. Casi todos los equipos han sido capaces de remontar partidos, hablando al menos de estos dos ultimos años, que es a los que me estoy refiriendo. Porque cuando estábamos en Primera, antes del descenso, sí que éramos capaces de remontadas. Nadie olvidará jamás la épica del 0-2 en Anoeta frente al Atlético de Madrid, que ya se iba al descanso con ese marcador, y que se acabó llevando un 3-2 a su casillero.

Es cuestión de mentalización. Todo está en la cabeza. La mayoría de los entrenadores hacen labores de sicólogos para tratar de convencer a los suyos de que son capaces de remontar un resultado adverso. Pero al final son ellos, las mentes de los que están jugando en cada momento, los que deben ser capaces de superar ese agujero que se produce en su interior cuando les marcan primero a ellos, o cuando habiendo marcado ellos primero, se ven rebasados. En la mente está la respuesta a las remontadas. Si encajar un gol hace que alguno se bloquee, eso hace que el resto del equipo se resienta. Porque lo hemos dicho en más de una ocasión desde EL RINCON DEL FORERO. Un equipo es como una máquina. No es necesario que falle la pieza mejor, o la más grande, o la más cara, para que no funcione. Simplemente con que un pequeño engranaje, un tornillo, fallen, para que la máquina se pare, o no vaya como debe. Porque ir a trompicones una máquina, no es ir bien. Es por ello que es necesario que cuando el marcador se pone en contra, ninguna de las piezas que forman la máquina txuri urdin en el terreno de juego, falle, decaiga, se hunda, no sea capaz de reaccionar. Porque si ello sucede, el resto del equipo se resiente, y se deja ir. Dejarse ir en un partido es lo peor que le puede pasar a la mente de un jugador. Es perder el norte. Que digo el norte; el sur, el este y el oeste. Porque no sabe ni donde está ni para que está ni si sirve de algo hacer nada. La mente debe reaccionar entonces y convertirse en esa brújula que indique perfectamente donde está el NORTE, HACIA DONDE DEBEMOS IR PARA GANAR.

La capacidad de reacción de las personas demuestra la fuerza de su mente y de su espíritu. CREER siempre en lo que quieres conseguir es el primer y fundamental paso para lograrlo. Y no hay nada que produzca mayor satisfacción a cuerpo y mente, que el esfuerzo que se ha tenido que hacer para conseguir tu objetivo. Porque si todo se lograra fácilmente, al final, cuerpo y espíritu se relajarían, y las cosas empezarían a fallar. Y no basta con CREER EN UNO MISMO, es imprescindible CREER EN EL COMPAÑERO QUE TIENES A TU LADO. Porque sabes que cuando le das un pase, está ahí para recibirlo, y que el hará lo mismo con otro. Porque eres consciente que lo mismo que tú, él CREE EN LA REMONTADA. Esa es la única manera de conseguirlo.

Si poniéndose el marcador en contra, perdemos los papeles, las ideas, la fe en nuestras posibilidades, y nos limitamos a mover el balón viendo como transcurre el tiempo, este pasará muy rápido aunque se nos haga eterno, porque al no hacer nada, al no reaccionar, ya estamos perdiendo el partido antes del pitido final. Cuando las cosas van peor, es cuando más intensidad hay que poner para conseguir lo que se quiere. Y sucede ello en todas las facetas de nuestra vida.

Se suele decir que QUERER ES PODER. No siempre que se quiere se puede. Pero lo que si está claro es que CREER SI ES PODER. Se logrará más o menos. Pero creyendo, siempre se irá hacia adelante. Si no creemos, por el contrario, todo se vendrá abajo.

Y la Real Sociedad para conseguir todo lo dicho tiene una baza muy importante. Todos los jugadores son iguales. Ninguno es más que otro ni se siente superior. Eso es muy difícil de lograr en un equipo. Pero precisamente ahí es donde radica el éxito del grupo, en la igualdad. Todos trabajan lo mismo, con la misma intensidad y entrega, con la misma fe, con el mismo compañerismo, con la misma esperanza y sobre todo BAJO EL MISMO ESPIRITU que les hace que sean lo que han demostrado ser en los tres primeros partidos: UN EQUIPO SIN FIGURAS EN EL QUE TODOS APORTAN ALGO AL GRUPO Y HACEN QUE FUNCIONEN BAJO UN MISMO MOVIMIENTO DE IR Y VENIR; DE SER O NO SER; DE SENTIR Y PADECER . Quizás vaya siendo hora de que recuperemos la PIÑA QUE HACIAMOS EL PASADO AÑO ANTES DE EMPEZAR LOS PARTIDOS. El contacto, los gestos, los movimientos, hacen más que las palabras, casi siempre.

Y la afición va a seguir estando ahí. Como una parte de esa máquina. Fundamental para que siga funcionando. Y va a estar ahí apoyando, creyendo, gritando, animando, cantando…..para que el EQUIPO SEA TAN GRANDE EN EL TERRENO DE JUEGO, QUE NO SEAN 11 LOS QUE JUEGUEN, SI NO LOS ‘VEINTITANTOSMIL’ QUE ACUDEN A ANOETA O LOS CIENTOS QUE SE DESPLAZAN..

por JOXEBI