CURSO INTENSIVO DE COMO SER UN EQUIPO

El problema del primer equipo de la Real Sociedad se está viendo claramente en el terreno de juego. A pesar del aparente “buen rollo”, la realidad refleja que no hay unión, que el ESPIRITU DE EQUIPO brilla por su ausencia. Siempre lo hemos dicho. Es ese ESPIRITU DE EQUIPO el que hace que los equipos PEQUEÑOS sean GRANDES, pero para ello es imprescindible que los jugadores PEQUEÑOS se sientan GRANDES en lo individual pero sobre todo en lo colectivo. Porque de poco sirve una buena individualidad en un grupo de 11. Es el bloque el que funciona o no. Y en estos momentos están sucediendo cosas que hacen que las INDIVIDUALIDADES prevalezcan sobre el GRUPO. Y es lo que está haciendo que las cosas no estén saliendo bien.

Sin duda alguna, tener una plantilla plagada de grandes jugadores debería facilitar la homogeneización del grupo. Pero no siempre es así. Porque a veces en esos grandes equipos la desunión hace también que a pesar de la calidad, las cosas no salgan bien. Sin embargo, un equipo de jugadores con ‘menos nombre’, con menor entidad económica, se crece cuando se une, cuando lucha como uno solo, cuando el ESPIRITU DE EQUIPO prevalece sobre todas las cosas. Sobre todos los problemas y aspiraciones individuales. Se demuestra en equipos como el Levante o Granada, que trabajan en el campo UNIDOS Y CON LAS IDEAS CLARAS DE LO QUE QUIEREN CONSEGUIR. Y lo hacen con una ENTREGA, PUNDONOR, LUCHA, COMPENETRACION, CONCENTRACIÓN E INTENSIDAD durante los 90 minutos que les hacen ser lo que quieren ser SIEMPRE.

La DESMOTIVACION puede venir o producirse por muchos motivos. Y uno de ellos sin duda son las declaraciones de jugadores que demuestran pensar más en ellos mismos que en el grupo. Ese mismo grupo con el que han de saltar al terreno de juego a luchar por la victoria. Si se ve que un compañero va a lo suyo, a lograr su propio interés, que solo piensa en él, es muy difícil abstraerse de ello. Y las declaraciones sobre todo de Antoine Griezmann hablando directamente ya de salir del equipo, de Diego Ifrán tratando de que le ubiquen donde él quiere jugar o Joseba Llorente indicando que quería jugar ya, no ayudan, si no todo lo contrario.

Hay que cambiar totalmente de actitud. Pensar en el bien común. Buscar unos objetivos claros. Asumir los planteamientos del entrenador. Entregarse al 100% en cada partido. Compenetrarse con los compañeros. Hablar en el campo para ayudar a que el equipo lo haga lo mejor posible. Ser un más entre todos, porque uno, mas uno, más uno, hasta 11, es lo que hará que todo funcione.

Hay que hacer ya mismo UN CURSO INTENSIVO DE COMO SER UN EQUIPO. Alguien deberá ser profesor, y muchos alumnos. O quizás tantos profesores como alumnos. Porque han hecho de sicólogos algunos entrenadores (Benito Floro, por ejemplo), lo han hecho directamente sicólogos y otras veces directamente algunos jugadores. Alguien debe hacer ver que sí, no se va a conseguir nada positivo. Que la actitud se ve en la competición. Y que para ser YO hay que respetar a los YO del resto del equipo. Y pasar a ser NOSOTROS. Es sencillo. Si se quiere cambiar. Si interesa cambiar. Equipos como Granada o Levante, incluso Zaragoza, están demostrando que no son YO si no que son NOSOTROS. Un grupo unido bajo un mismo ESPIRITU DE EQUIPO, que sabe lo quiere, que se mueve por sensaciones positivas para lograr ser lo que todos quieren ser. La afición siempre está ahí, unida. Y quiere ver que el equipo también lo está. La alegría merece la pena buscarla.

Y a todos los que de una forma u otra están presionando a Philippe Montanier, pedirles que le dejen hacer su trabajo, que a nadie le gusta sentirse presionado por todos y cada uno de los movimientos o decisiones que tome. Que si fuera por algunos medios de comunicación, los jugadores que deberían saltar al terreno de juego sería 22 o más, por la disparidad de criterios. Es fácil juzgar cuando se sabe que a uno no le pueden juzgar. Y hay que tener un poco más de respeto con el trabajo de las personas. Porque detrás de él hay siempre meditación y pensamientos que tratan de buscar lo mejor de cada uno. Poner permanentemente zancadillas lo único que logra es que al final, siempre la persona zancadilledeada se acabe cayendo.

Por JOXEBI

REAL ZARAGOZA 2- REAL SOCIEDAD 0

por ARSU