La Federación se plantea trasladar a Anoeta el partido navideño de Euskal Selekzioa

El partido navideño de la Euskal Selekzioa ya tiene fecha. Será el 29 de diciembre, según decidió en su reunión del jueves la junta directiva de la Federación Vasca. Es un cambio significativo. Se deja atrás el viernes para jugar en sábado, una jornada que se considera mejor. Pero la gran novedad puede estar en el escenario. EL CORREO ha podido saber que los dirigentes del fútbol vasco valoran sacar a la tricolor de San Mamés, el campo en el que más veces ha jugado y su ‘casa’ habitual, para jugar en Anoeta, estadio que el combinado no pisa desde que en 2004 ganó allí 2-0 a Honduras.

«Las cuestiones de seguridad nos preocupan mucho porque queremos que sea un partido lo más serio posible y que las familias puedan acudir a él con tranquilidad. Y en San Mamés en los últimos tiempos padecemos problemas en este apartado que nos cuestan mucho dinero», indican desde la Federación Vasca. En favor de San Mamés juega el hecho de que siempre se llena, lo que genera una importante recaudación para los clubes modestos, y que es el campo en el que el jugador siente más calor. Sin embargo, en los últimos años se repiten graves problemas de seguridad a los que la Federación se ve incapaz de hacer frente y que suponen contundentes penalizaciones económicas.
Las invasiones de campo se han convertido en un final habitual de los partidos. El pasado año se extremaron las medidas de seguridad, con 400 voluntarios aportados por la Federación Vizcaína, y un mayor gasto en agentes privados. Se colocaron dos lonas en los fondos que privaron de un número importante de entradas para evitar que el público accediera al césped. Costaron 20.000 euros. A los cinco minutos de partido, la de la zona Norte ya había sido tirada al suelo.
No hubo invasión porque llovía y la selección perdió, pero se encendieron bengalas. «Cada año nos llevamos una multa del Gobierno vasco por incidentes y debemos pagar al Athletic por los desperfectos que se causan en el campo», lamentó a los pocos días Santiago Arostegi, presidente de la Federación. El pasado año la factura del club alcanzó los 30.000 euros.
Más garantías
Anoeta ofrece más garantías de cara a la seguridad. Tiene foso y una pista de atletismo. Además, aunque San Mamés sea la ‘sede’ de Euskadi, la Federación entiende que hay que rotar el combinado. De los 21 partidos jugados en Euskadi desde la llegada de la democracia, 16 han sido en Bilbao, 4 en San Sebastián y 1 en Vitoria. Si San Mamés no acoge el choque, el campo rojiblanco corre el riesgo de no poder ‘despedirse’ de la selección vasca. La campaña próxima es muy probable que se juegue ya en el nuevo estadio. Las fuentes consultadas indican que la decisión sobre la sede se tomará en unas pocas semanas.
La Federación designó además el jueves una lista de seis rivales con los que puede jugar. Son dos selecciones africanas -Zambia y Egipto- una europea -Letonia- y tres americanas -Bolivia, Ecuador y Panamá-. Los combinados ofrecidos que han sido descartados son Lituania, Cabo Verde, Omán y Emiratos Árabes Unidos. Hay importantes diferencias económicas entre lo que piden unos y otros. Van desde los 70.000 euros de las selecciones más accesibles a las 200.000 de las más caras. Zambia, campeón de África, es una combinado que agrada mucho. También lo hace Bolivia, dirigida por el guipuzcoano Xabier Azkargorta y que podría tener un importante tirón si el partido se juega finalmente en San Sebastián.
por ARSU