El joven mexicano Cristhian Hernández, del Philadelphia Union de la MLS se entrenará con la Real Sociedad

EL RINCON DEL FORERO recoge la información publicada por Univisdión: “Cristhian Hernández, joven mexicano que milita en el Philadelphia Union de la MLS se entrenará con la Real Sociedad de España, club español donde milita el también azteca Carlos Vela.

El joven delantero de 19 años que nació en Guadalajara, Jalisco partió hoy rumbo al Viejo Continente y estará tres semanas con los “Donostiarras”, equipo donde podrá aprender de su compatriota Vela, quien cursa su segundo año con la camiseta “Txuri-Urdin”.

Hernández acaba de firmar su primera temporada en la MLS, pero sólo pudo ver acción en par de juegos. Antes, representó al Galaxy de Los Angeles en Sub-15 y también jugó en México con el Pachuca en la filial Sub-17.

El Union también informó que el arquero titular, Zac MacMath, estará por tercer año consecutivo en el campamento del Everton. El plazo, al igual que su compañero, es de tres semanas.

Resumen del partido Real Sociedad-Español

¿El caracter de los entrenadores marca a los equipos? o …¿las victorias son de los jugadores y las derrotas de los entrenadores?….

Difícil expresar las miles de opiniones de los aficionados al fútbol en general. Pero están ahí. En la calle, antes y despues de cada partido. En internet. Y no solo de los aficionados. De las directivas de todos los clubs, de los jugadores y de los propios entrenadores.

Comenzar diciendo que un entrenador dijo un día que “yo nunca puedo ser amigo de mis jugadores”. ¿Qué relación debe tener un entrenador con sus jugadores?. ¿Dura y aislada?. ¿Cercana y suave?. ¿Mitad y mitad?. ¿Ha de ser patrón-trabajador?. Porque algunos aficionados achacan a entrenadores falta de dureza, de saber gritar cuando deben, de chillar, de tener en definitiva un fuerte carácter. Cada entrenador, cada persona, es diferente. Se pueden parecer en pequeños detalles. Pero cada uno lleva su impronta y debe ser fiel a ella. Los entrenadores tratan siempre de inculcar a sus jugadores su idea de fútbol. Su manera de entender este juego.

Pero como otro entrenador dijo “las victorias son de los jugadores y las derrotas de los entrenadores”. Y no es así. Todos son responsables de los resultados que se den. De nada sirve que alguien te explique lo que debes hacer si luego no eres capaz de aplicarlo, o porque no lo has entendido o porque no te sale bien. O quizás también, el entrenador, no ha explicado con claridad lo que quiere. Por tanto no hay que buscar un culpable nunca. Eso si. Otro entrenador señaló en su día “es más fácil echar a uno que a 11”. No le faltaba razón.

El carácter de un entrenador, no siempre va unido al éxito de un equipo. Un entrenador con un carácter fuerte no tiene porque ser sinónimo de éxito. De hecho los datos están ahí. Y otros entrenadores, más discretos y de carácter teóricamente débil o menos llamativo, triunfan. Recordemos tan solo un nombre. Raynald Denoueix. No era precisamente un hombre de carácter fuerte. Y llevó a la Real Sociedad a un subcampeonato. Para lograr las victorias, es necesario tener fe en ellas. Creer en que son posibles, sea cual sea el rival. Desde el más poderoso al más débil. Hay que salir con la mentalidad ganadora sea cual sea el rival que se tiene enfrente. Así se logra que hinquen la rodilla los “grandes”. Pero sobre todo, para lograr algo en cualquier faceta de la vida, hay que saber que es lo que se quiere conseguir, y pelear por ello con todas tus fuerzas, toda tu fe, toda tu entrega, y todo tu espíritu. Solo así se logran los objetivos. Y nada mejor para alcanzarlos que estar unidos. Entrenador, jugadores y afición. Todos deben pelear por lo mismo y con las mismas ganas. Todos han de dar todo lo que tienen para lograrlo. De no ser así. Si falla alguno, las cosas no van bien, y hay que conseguir unir esas fuerzas.

La imposición del carácter de un entrenador nunca equivaldrá a victorias seguras. Es la comunión entrenador-jugadores, la que hace que las cosas salgan bien. Pero todos han de poner absolutamente todo para conseguirlo. De lo contrario, no se logrará. A veces, tu rival puede tener más suerte jugando peor, y llevarse los puntos. Pero si se juega bien, si se pelea siempre con la misma intensidad y entrega, las victorias tienen que acabar llegando. Porque cuando la máquina entrenador-jugadores funciona, es imposible que la pare nadie.

Pensar en positivo es lo único que puede hacer que las cosas marchen bien. Philippe Montanier es el entrenador de la Real Sociedad. Sus jugadores creen en él y pelean por demostrarlo. Solo falta que lleguen los resultados entregando todos, absolutamente todo en cada segundo de cada partido. La suerte no existe. La suerte se crea. Y para crearla, hay que provocar que se haga realidad.